Niños cuidando niños: es más rentable embarazarse que estudiar y trabajar…

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Si las cifras de embarazo adolescente eran cada año más escandalosas en Venezuela, con el reciente anuncio del presidente Maduro de pagarle a cada embarazada el doble del salario mínimo mensual y un millón de bolívares en el parto, los alumnos están viendo más atractiva la idea de ser padres adolescentes en vez de estudiar para ser profesionales

Por: José Fonseca                                                                                                                                       @JFonsecaV

Por mucho tiempo el tema sexualidad ha sido tratado como un gran tabú en los centros de educación: “Háblales de los cromosomas, de la fecundación, pero nada del acto sexual. Eso le corresponde a los padres”, me dijo una vez un director de un colegio donde daba clases, pues constantemente era abordado por alumnos que consideran a los especialistas en Ciencias Naturales como “expertos en reproducción humana” o, como dicen ellos, en “sexo”.

La realidad en Venezuela es alarmante: para 2014 la tasa de fecundidad entre adolescentes de entre 15 y 19 años de edad era de 93 por cada 1.000 muchachas; en 2016 llegó a 95 por cada 1.000, de acuerdo con datos del Fondo de Población de las Naciones Unidas, basados en cifras proporcionadas por el gobierno nacional. Se cree que en 2017 esto aumentó dramáticamente debido a las irregularidades en la dotación de anticonceptivos y la falta de políticas públicas de prevención del embarazo precoz.

Ahora bien, explicar el tema sexualidad es un derecho reflejado en el artículo 50 de la Ley Orgánica para Niñas, Niños y Adolescentes que reza: “Todos los niños y adolescentes tienen derecho a ser informados y educados, de acuerdo con su desarrollo, en salud sexual y reproductiva para una conducta sexual y una maternidad y paternidad responsable, sana, voluntaria y sin riesgos”. Es un trabajo difícil ante realidades como homofobia, publicidad sexuada, mitos y tabúes, enfermedades, etcétera.

¿Un embarazo es un problema?  Eso depende para la familia o la mujer que lo espera; si lo planifica y tiene ánimos es toda una bendición. Pero para una niña de 14 o 16 años de edad que a duras penas tiene dinero para ir al centro educativo y su merienda es un problema, biológicamente su cuerpo no está del todo desarrollado para eso y psicológicamente también le falta mucho.

Mi respuesta a los estudiantes era hacerles ver los precios de los productos para bebés y que sacaran un promedio de gastos mensuales, que vieran unas cuantas fotos de las largas colas para conseguir fórmulas o pañales. Eso era suficiente para dejarles claro que económicamente un adolescente no está preparado para ser mamá y papá.

Sin embargo, ahora este punto tendrá menos peso desde el 15 de enero de 2018 cuando Nicolás Maduro informó que las 151.013 embarazadas que están registradas en el sistema del Carnet de la Patria recibirán un bono mensual de 700.000 bolívares durante el proceso de gestación y que para la fecha del parto cada parturienta recibirá 1 millón de bolívares, así como todo el apoyo médico, humano y logístico para dar a luz.

Entendiendo esto como una “ayuda paternalista” que lejos de enseñar a pescar da el pescado cocido y servido en el plato, la frase más repetida por los adultos al escuchar esta noticia es: “Ahora es que las carajitas van a salir preñadas” y algunos adolescentes ya han publicado en sus redes sociales cosas como: “Para qué estudiar, te hago un  hijo y tenemos 9 meses del doble de sueldo mínimo”, “Me rinde más estar preñada que trabajar”. Esto último porque se fomenta la cultura del conformismo y se crea además el oportunismo: mientras una persona que trabaja 6 u 8 horas diarias tiene un sueldo base de Bs. 248.510 (que puede llegar a 347.914 con el bono de “guerra económica”), una mujer solo por estar embarazada recibirá 700.000 mensuales; es decir, que en 9 meses recibirá Bs 6.300.000, además del millón de bolívares que recibirá al momento del parto, es un cálculo que cualquier jovencito mal orientado y con una revolución de hormonas en su cuerpo saca.

Es difícil ver objetivamente esta noticia y encontrarle el lado positivo cuando el gobierno no puede cubrir los requerimientos médicos de los pacientes con VIH, diabetes o trasplantados, pero si puede invertir más en embarazos, que al final será más pobreza, menos profesionales y mayor miseria.

Para los jóvenes tener relaciones sexuales es muy placentero, pero un hijo es para toda la vida, ya no más fiestas, no viajes de solteros, no más tonterías, deberán trabajar duro para llevar el sustento al hogar, puede que les dé felicidad, pero sacrificarán tanto que desearán haber esperado un poco más. Quiero ver niños riendo, disfrutando, no más niños cuidando niños.

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