Crear alianzas para el emprendimiento social

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El StartUp Week Caracas dio la oportunidad a cuatro organizaciones de la sociedad civil para que hablaran de sus experiencias exitosas en un ámbito distinto al emprendimiento tradicional que apuesta a lo rentable

Por: Ingrid Orjuela                                                                                                                                           @ingridpilar

Comúnmente la palabra emprendimientos se relaciona con iniciativas económicamente productivas. Un emprendedor es una persona que ha logrado desarrollar con rentabilidad una idea innovadora para darle empuje a su independencia económica. Pero los emprendimientos abarcan otras opciones que aun cuando no estén del todo alejadas del objetivo financiero, no son su razón de ser.  En Venezuela un ejemplo son las asociaciones de la sociedad civil, fundaciones e incluso organizaciones no gubernamentales que “emprenden en lo social”, y cuyas experiencias son tan loables y exitosas que formaron parte del StartUp Week Caracas, un evento que recién se desarrolló en Caracas la semana del 18 al 22 de septiembre y en el que se celebró el emprendimiento en el país.

La crisis económica y la ineficiencia de las políticas gubernamentales son vistas como una oportunidad por organizaciones como Acción Solidaria, Senos Ayuda, Fundana y la fundación Tierra Viva para atender a sectores específicos de la población y emprender socialmente en medio de las adversidades. Ese es el lado positivo en medio de situaciones trágicas, como la falta de medicamentos para enfermedades crónicas como el cáncer, el VIH/sida; el creciente abandono infantil y su consecuente desnutrición, y aunque parezca menos importante pero podría ser la razón de muchos problemas que nos afectan, el tema ambiental con la destrucción de la zona minera y la gran producción de desechos sólidos en las urbes que fomentan enfermedades.

Un punto de coincidencia entre los representantes de estas cuatro organizaciones: Feliciano Reyna, Bolivia Bocaranda, Nathalie Abouchaibe y Alejandro Luy es que este tipo de emprendimientos sociales no solo deben ceñirse a la coyuntura por la crisis, sino que se impone definir un trabajo continuado para mantener el aporte social y más en la situación actual en la que han quedado espacios dejados por quienes hacían trabajo social y se han ido del país, esa es una oportunidad que ven para crear nuevas oportunidades y reinventarse.

¿La clave para emprender con éxito desde lo social? Aprovechar la crisis, crear alianzas con otras asociaciones y el uso de las redes sociales. Eso da el impulso similar al que tuviese un emprendedor tradicional con una inversión en metálico.

Sin embargo, aun cuando se trata de asociaciones con fines de lucro, estos emprendedores  aclaran que hay que manejarlas con los mismos criterios de una empresa para mantener la rigurosidad en lo interno, en el manejo de los donativos y en la remuneración a los empleados para que trabajen con incentivo y esmero.

SenosAyuda fue fundada por tres pacientes a quienes les diagnosticaron cáncer de mama.  Hoy día su presidenta y una de las fundadoras, Bolivia Bocaranda, explica que el propio sistema de salud es el primer obstáculo para el diagnóstico precoz de la enfermedad; de allí que cada día son más las pacientes que llegan a la fundación, ya incluso tienen médicos, pasantes, voluntarios; pasó de ser una fundación a ser un centro de atención. Pero, con ese panorama de dificultades y la falta de tratamientos ¿por qué continuar emprendiendo desde lo social?  “Por satisfacción, por lo que representa el trabajo de voluntariado y compartir el éxito de la iniciativa”, señala Bocaranda.

En su caso, el éxito y fortalecimiento de la fundación no solo se debe al tesón de las fundadoras, sino a las alianzas con otras organizaciones y a la incesante búsqueda de apoyo de la empresa privada y ahora de convenios incluso con particulares para generar dobles beneficios.

Esa misma pregunta, “por qué emprender desde lo social” pareciera ser obvia en Feliciano Reyna, en Nathalie Abouchaibe y en Alejandro Luy, porque se trata de su razón de ser: “La recompensa es enorme al dar vida, la causa social es lo más enaltecedor, pero aún hay mucho trabajo que hacer, este es un trabajo es continuado”, dice el fundador de Acción Solidaria; “Para generar impacto en la población y que eso conlleve al cambio dentro de unos años”, opina la directora de Fundana; “Porque lo necesitamos como país, necesitamos ciudadanos comprometidos y conectados con la sociedad y con el país”, afirma el gerente general de Tierra Viva.

Acción Solidaria fue creada en 1995 dirigida a los pacientes VIH/sida. Feliciano Reyna, su fundador, explica con asombro que la organización ha crecido y multiplicado su trabajo, que su lucha logró internacionalizarse al punto de que ya reciben cajas de ayuda desde el exterior con las cuales hecho entregas directas y también a hospitales, así como recientemente a 25 comunidades indígenas afectadas por el virus. Trabaja con organizaciones aliadas como Codevida y se enorgullece al anunciar que en 25 ciudades del mundo han organizado ayuda para mandar a Venezuela a través de Acción Solidaria. Reyna destaca el inmenso crecimiento del voluntariado que trabaja incluso en días feriados, pero asume que hay un compromiso de toda la cadena de trabajo.

Reyna opina que para sacar adelante un proyecto de emprendimiento social es imperativo rendir cuentas y mantener contacto con quienes apoyan: empresas, particulares y atender al personal que trabaja para que se mantenga motivado.

Fundana, fundada en 1991, actualmente atiende  a 120 niños. Nathalie Abouchaibe admite que pese a las adversidades económicas hacen todo el esfuerzo para mantener el servicio como desde el inicio. “La crisis en una oportunidad para ayudar”, asegura. Reciben ayudas de empresas, de centros y de particulares. Destaca que con el tiempo ha cambiado el perfil de los niños que reciben, pues ahora están desnutridos y en algunos casos con fuertes problemas de salud. Pero precisamente esa situación les ha dado ideas para crear nuevos programas por fuera, algunos dirigidos a familias en condiciones críticas para fortalecer a las comunidades y que ellas mismas se encarguen de sus niños, tal es el caso de Nutrifamilia, que lleva alimento a toda la familia. Con las alianzas pueden dar escolaridad a los niños que tienen en su albergue.

En Tierra Viva, organización dedicada a proyectos ecosustentables, dicen que han tenido que ocuparse se las labores del Estado, buscar la manera de penetrar donde los organismos gubernamentales no llegan “y donde no dejan que otros lleguen”, según Alejandro Luy, su gerente general. Las alianzas, esa palabra mágica para Luy, permitió que su organización ayudara a hacer llegar las 25 cajas de medicamentos para VIH/sida que Acción Solidaria necesitaba entregar a comunidades indígenas. “Allí hay un ejemplo de los elementos que suman: las alianzas desde la concepción de la idea”. Otro ejemplo ilustrativo es el de seis organizaciones ambientales que trabajan unidas en Valencia, estado Carabobo,  para el reciclaje de desechos sólidos. Lo obtenido con la venta de lo reciclado lo destinan a comedores al sur de la ciudad (zona de escasos recursos). “Ese es un proyecto ambiental que mutó en beneficio doble a la comunidad gracias a sencillas alianzas que solucionan problemas”.

En tips:

Feliciano Reyna, Acción Solidaria: “Lo mejor de esta experiencia es vivir en sociedad, reconocer a la otra persona y el resultado del esfuerzo mancomunado”

Bolivia Bocaranda, SenosAyuda: “No hay plan B, el país es el único plan, pese a las adversidades”

Nathalie Abouchaibe, Fundana: “Lo más importante es el compromiso con la sociedad, soñar, crear alianzas y dejarse ayudar”

Alejandro Luy, Tierra Viva: “Debemos pensar quiénes pueden ser nuestros aliados naturales, y no hacer lo que se vine haciendo”

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