Huracanes 2017: El ojo que nadie quiere ver

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Los países del Caribe han experimentado una de las temporadas de huracanes más cruentas de la historia que ha dejado a su paso muertes, estragos, destrucciones y otros problemas que afectan de manera directa a las comunidades

Julio Alcalá                                                                                                                                                        @Julioaar16

Tormentas como Irma, José, María o Harvey son algunas de las grandes amenazas que atacaron de manera imprevista a las naciones del continente, causando una de las épocas más terroríficas por desastres naturales.

Esta temporada de huracanes ha sido, según los expertos, uno de los períodos más activos, es la primera vez que uno toca tierra desde 2005 y la etapa más costosa desde 2016 (con un total de 160 mil millones de dólares de daños registrados en el Atlántico).

2017 ha sido una temporada de huracanes muy activa, similar a la de 2005, cuando se formaron los huracanes Katrina y Wilma, dos de los que más estragos han ocasionado en la historia.

Este año el ciclo de tormentas comenzó específicamente el 19 de abril con Arlene, la cual duró cuatro días y no causó ningún daño. Sin embargo, fue el abreboca para una de las estaciones más peligrosas, seguida de Bret, Cindy, Don y Emily. Pero el verdadero problema inició con la llegada de los huracanes, siendo el primero Franklin, que acabó con la vida de 53 personas y afectó gravemente a Nicaragua, Honduras, Belice, Guatemala, México y la Península de Yucatán.

El impacto de Harvey

Si bien los cambios en la atmósfera no forman huracanes de tal magnitud como Harvey, sí los puede empeorar y hacer más peligrosos de lo que hubiesen sido en décadas anteriores.

El 13 de agosto, el Centro Nacional de Huracanes (NHC) registró ondas tropicales que podían afectar a Estados Unidos. El 17 de agosto la organización inició avisos sobre un posible ciclón, debido a las constantes lluvias. A raíz de esto fue enviado un avión cazahuracanes a estudiar el estado de la tormenta que más tarde sería bautizada como Harvey, que afectó a América del Norte, específicamente a Texas y Luisiana. Ante las características que mostraba Harvey, el presidente Donald Trump se mantuvo en contacto con los gobernadores de esos estados. Se declaró en emergencia 30 condados de Texas y en emergencia todo Luisiana.

Harvey, de categoría 4, fue considerado uno de los huracanes más fuertes. Arrojó un récord de 51 pulgadas (1,29 metros) de lluvia mientras pasaba por Texas y Luisiana, y saturó la región con 27.000 billones de galones de agua en 6 días. Tras su paso se registraron 64 muertos y daños valorados en 74.000 millones de dólares.

El huracán afectó aproximadamente a 30.000 personas, las cuales quedaron sin hogar. 13.000 fueron rescatadas de zonas inundadas, donde la cantidad de agua hacia que las personas no pudiesen moverse.

“La versión corta es que el cambio climático hace que estas tormentas y huracanes sean mucho peores”, informó Sean Sublette, un meteorólogo de Climate Central, una organización sin fines de lucro que estudia el cambio climático. “No es la causa del huracán, pero hace que sea mucho peor. Y en el caso de un huracán realmente peligroso, el cambio climático puede hacer que sea totalmente desastroso o catastrófico”.

Aunque las noticias se centraron en el peligro que corrieron los seres humanos estos no fueron los únicos que resultaron agraviados, pues los animales también fueron blanco fácil en la tormenta. Muchas criaturas marinas quedaron varadas en las costas donde murieron por falta de oxígeno. De igual manera, muchas mascotas escaparon de sus casas para desespero en sus dueños.

“Las mascotas son mucho más propensas a tratar de escapar durante situaciones estresantes”, explica Pamela Reid, experta en conducta animal y desastres naturales.


Los desastres de Irma

Tras el paso del Huracán Harvey, el mundo se empezó a preparar para la posible llegada de otras tormentas peligrosas. El 29 de agosto, por indicaciones del Centro Nacional de Huracanes, los medios anunciaron el inicio de una depresión tropical. En menos de 24 horas el mismo organismo clasificó la perturbación como una tormenta tropical de nombre Irma.

Las embarcaciones encargadas de estudiar la tormenta informaron el 3 de septiembre que el fenómeno estaba formado de vientos de 40 nudos, descubriendo un ojo de 24 millas (46 km) de diámetro y vientos superficiales de 185 km/h. Al día siguiente, Irma se convirtió en huracán de categoría 4.

Tras esto, se empezó a considerar a Irma como el huracán más fuerte del Atlántico desde Wilma. El 6 de septiembre tocó tierra al norte de Barbuda como el quinto ciclón tropical más potente.

Después de unos cuantos días de tensión se debilitó a categoría 2 y, posteriormente, a 1. A pesar de eso, se le seguía considerando peligroso. El huracán afectó severamente tres países del Caribe: Puerto Rico, República Dominicana y Haití.

Irma golpeó el Caribe, acabando con casas, forzando la evacuación de miles de personas y dejando al menos diez muertos en San Martín, Barbuda y las Islas Vírgenes estadounidenses, mientras se encamina hacia Estados Unidos.

En Puerto Rico fueron 1,5 millones de personas las que estaban sin electricidad, mientras que los ríos se salían de sus cauces en el centro y norte de la isla. El gobernador Ricardo Rossello, activó la Guardia Nacional y abrió albergues para 62.000 personas del país.

Las islas británicas Turcas y Caicos también están en el camino de Irma, obligando a evacuar algunas de sus islas. República Dominicana y Haití, sintieron igualmente los estragos de este fenómeno. La Defensa Civil de Cuba decretó el máximo nivel de alerta en 7 de sus 15 provincias, de las cuales también fueron evacuados 10.000 turistas.

A pesar de que Antigua y Barbuda, Cuba, San Bartolomé y San Martín fueron las islas más golpeadas, también Anguila, Haití, República Dominicana, Puerto Rico, Islas Vírgenes e Islas Turcas y Caicos recibieron el impacto, que después de atacar al Caribe llevó la furia de sus vientos a Florida y a otros territorios estadounidenses. Irma dejó un total de 82 muertos.

El paso de José

Con la llegada de los huracanes también se detectaron otros fenómenos naturales capaces de aterrorizar y alterar la estabilidad del continente; entre ellos, volcanes en erupción y sismos. A pesar de ser un cúmulo de situaciones desafortunadas eso no detuvo las feroces tormentas. El 31 de agosto una ola tropical se empezó a mover en dirección a Antigua y Bermuda, San Martín e Islas Vírgenes, después de seis días de su salida se convirtió en una tormenta tropical. Para el 6 de septiembre, cuando José se preparaba para impactar las Antillas, alcanzó la categoría de huracán.

Aunque es categoría 1, José sigue una trayectoria hacia el norte de Estados Unidos, específicamente hacia las costas, formando olas y corrientes peligrosas.

Uno de los hechos más sorprendentes es que el huracán José podría encontrarse con María y, de esa manera, ocasionar peores estragos en las costas estadounidenses.

Según las previsiones de los expertos, José provocará vientos e intensas lluvias en los cinco condados de Nueva York, aunque el peligro de inundaciones será mayor en Brooklyn, Southern Queens y Staten Island, las zonas más afectadas por la tormenta Sandy en 2012.

La llegada de Katia

El 3 de septiembre, mes que ha sido calificado como uno de los peores en desastres naturales, se detectó una depresión en el Golfo de México, la cual estaba produciendo fuertes tormentas eléctricas. Las aeronaves de los centros de control encontraron una pared parcial del ojo y vientos superficiales de 122 km/h (76 mph), siendo datos que convertían a Katia en un huracán.

Katia llegó cuando México, principal afectado por esta tormenta, afrontaba los daños del terremoto de 8,2 grados. El huracán se debilitó al avanzar por el estado de Veracruz. Después de eso se notificó que Katia estaba llevando una peligrosa marejada, elevando el nivel del mar de 1,5 metros a 2,1 metros, eso sumado a las tormentas que ocasionaron deslizamientos de tierras, sobre todo en zonas montañosas, según el Centro Nacional de Huracanes.

Miguel Ángel Yunes, gobernador de Veracruz, dijo que cerca de 77.000 personas quedaron sin electricidad. Agregó que 53 municipios del estado habían quedado afectados y que alrededor de 2.000 personas se habían trasladado a refugios. Pero la noticia más relevante a causa del huracán Katia fue la de dos personas que murieron a causa de un deslave provocado por el paso de la tormenta en Xalapa, Veracruz, en el sureste de México.

Recordando que al igual que el huracán José y María, Katia también podría encontrarse con otros ciclones. De allí la interrogante: ¿por qué ocurre esto?

John Morales, jefe de Meteorología de la cadena NBC en Miami, dice que no es frecuente que surjan huracanes al mismo tiempo y mucho menos que se encuentren. Respecto a los posibles motivos, indicó que “puede ser una cosa en parte casual. Este año no tenemos el fenómeno del Niño, que tiende a aumentar los ciclones en el Pacífico, pero los disminuye en el Atlántico”, apuntó.

 

 

María, una nueva amenaza

Con este huracán de categoría 5 se espera que se repitan estragos como los ocasionados por Irma apenas dos semanas atrás. Los vientos de María son de máximo 260 kilómetros, por lo que genera tensión en la isla de Dominica, Puerto Rico y otros países que podrían verse afectados con su paso.

El gobernador de Puerto Rico advirtió que “una vez que los vientos comiencen no se podrá asistir a la población”. A su paso por Dominica, María causó destrozos generalizados, entre ellos en la casa del primer ministro, quien tuvo que ser rescatado y se habla de “devastación” en la isla. Al salir de allí bajó a categoría 4; sin embargo, volvió a alcanzar la categoría 5, la máxima en la escala Saffir-Simpson, en su camino hacia Puerto Rico, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.

Huracán María

Ya las Islas Vírgenes y Puerto Rico habían sufrido la fuerza de Irma unos días atrás, un poderoso huracán de categoría 5 que causó 26 muertos en el Caribe y una estela de destrucción en Barbuda, San Martín, el norte de Cuba y los cayos de Florida.

Es importante aclarar que el huracán María es el primero en entrar en tierras puertorriqueñas desde hace 85 años. En esta isla su paso fue muy peligroso. Los embates de la tormenta azotaron por horas la isla. Llegó primero al municipio de Yabucoa, en la región este, donde centenares de habitantes fueron evacuados días antes por precaución. También se sabe que 10.000 personas están en refugios y que la totalidad de la isla está sin electricidad debido al paso del ciclón.

Los estragos que pueda causar María aumenta la preocupación de los habitantes, pues Puerto Rico atraviesa una fuerte crisis económica y tiene deudas de 120.000 millones de dólares.

Hay muchas posibilidades de que el huracán María cause más estragos que Irma, y esto se debe a las temperaturas anormalmente altas de las aguas de los mares que inciden en la formación de los huracanes, explicó informó uno de los meteorólogos del servicio del clima de la BBC, Steve Cleaton.

A esto se le añade, según el experto, la inmensa cantidad de basura y escombros que aún están en las playas y calles de las islas dejadas por Irma, por lo que la cantidad de material distribuido por los veloces vientos del huracán María es aún mayor.

¿Cómo se clasifican los huracanes y se escogen sus nombres?

Es probable que se lea constantemente que los huracanes posean una categoría dependiendo de lo riesgosos que pueden llegar a ser, pero quizás no sabías cómo se clasifican. La escala Saffir-Simpson es la encargada de determinar la intensidad de los ciclones que amenazan a los países del Caribe en una escala del 1 al 5, dependiendo de la velocidad de sus vientos.

Categoría 1:  Vientos de 119 y 153 kilómetros por hora, con la capacidad de dañar árboles y afectar a las costas.

Categoría 2:  Se dan vientos en un rango de 154 a 177 kilómetros por hora (km/h) capaces de romper los tejados de los edificios o casas.

Categoría 3: Los vientos son de 178 a 209 km/h y puede destruir las estructuras de edificios pequeños.

Categoría 4: Para que un huracán sea considerado de categoría 4 debe alcanzar los vientos de 210 a 249 km/h, capaces de causar desplomes, inundaciones y daños estructurales.

Categoría 5: Vientos de 250 km/h o mayores, con daños similares a los anteriores, sumándoseles erosiones, problemas eléctricos, desbordes y mucho más.

 ¿Y sus nombres?

Un reportaje en el portal mexicano Excelsior, explica que los nombres de huracanes que llegan a ser muy destructivos son retirados, quedan en los registros históricos y son sustituidos por otros que inician con la misma letra.

Según ese reporte, los meteorólogos empezaron a nombrar estos fenómenos para permitir la facilidad de comunicación entre ellos y el público en general en áreas relacionadas con las previsiones, avisos y peligros.

En 1979 la Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés) y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos incorporaron nombres alternos de hombres y mujeres.

Cada año se prepara una lista potencial de nombres para la venidera temporada de huracanes. La lista contiene un nombre por cada letra del alfabeto (las letras Q, U, X, Y, Z no se incluyen debido a que pocos nombres empiezan con esas letras).

Estas listas son recicladas cada seis años y se reemplazan los nombres cuando el nombre de un huracán fue retirado, según la WMO.

 

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