¿Cómo afrontar la crisis actual en Venezuela sin perder la cabeza?

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Los momentos convulsos por los cuales atraviesa el país tienen  un gran impacto en el bienestar psicológico de los ciudadanos. Por eso, cada día es más evidente el estrés agudo en la población. Aquí unas recomendaciones para mantener el control de nuestras emociones y pensamientos

Por Merwin Ponce

@mjjponce

Hace pocos días un reportaje en El Universal nos advertía que un grupo de psicólogos ha notado el aumento en el número de personas que acuden a las consultas con ansiedad, miedo, estrés agudo, depresión y otros desórdenes de salud mental derivados de la crisis.

El miedo es una respuesta biológica que  ha permitido a la humanidad sobrevivir por miles de años. Cuando una persona identifica señales de miedo su respuesta inicial es huir de la situación atemorizante, pero cuando lo que atemoriza es lo que ocurre en un país los ciudadanos manifiestan síntomas psicológicos graves. Entre los más comunes están el asma, alteraciones del ritmo cardíaco, enfermedades en la piel, agorafobia, ansiedad y excesiva preocupación por lo que pueda ocurrir.

El estrés es el síntoma más común ante situaciones que percibimos como desbordantes para nuestras capacidades. Si el estrés es sostenido en el tiempo se puede complicar y necesitar ayuda especializada.

Como una espiral de odio y venganza puede caracterizarse la crisis actual, mientras las cúpulas políticas del gobierno y la oposición apuestan a exterminarse son más los ciudadanos que suman comportamientos de agresividad.

También hay suspicacia, dudas a salir de casa, desconfianza, disminución del apetito –lo que es mucho decir con la fuerte crisis de alimentos–, aislamientos, depresión, cambios marcados en los hábitos y rutinas diarias.

Ciudadanos que antes eran definidos como personas alegres y carismáticas se encuentran a la espera de un “¿cómo estás?” para comenzar a llorar.  Es mucho más frecuente encontrarnos con personas llenas de rabia, irritables, hipereactivas, otras en estado de shock, incrédulas e incapaces de reaccionar ante lo que está ocurriendo. Encontramos dolor, culpa y terror en los venezolanos; desesperanza, desespero y confusión en nuestros compañeros.

Es recomendable saber cómo identificar los síntomas y atenderlos a tiempo a través de pasos sencillos. A partir de las sugerencias realizadas por el Centro de Asesoramiento y Desarrollo Humano de la Universidad Andrés Bello ahondamos en los siguientes consejos:

  1. Si estás preocupado o angustiado respira profundo

Es importante conocer cuáles son los niveles normales de nuestro cuerpo. La respiración será el primer detonante cuando nos encontremos preocupados o agitados. Solo debes respirar profundo y lentamente para disminuir esa activación fisiológica. Estar calmado ayudará a pensar con claridad.

  1. Mantén tu rutina diaria

Somos personas de hábitos, en lo posible intenta ocupar tu atención en actividades productivas.

Todas las personas somos distintas y cada quien emplea sus herramientas de la manera que puede y desea. Es necesario encontrar un balance entre la participación política y nuestra vida.

Realicen actividades estimulantes y gratificantes, por ejemplo, hacer ejercicio, cocinar, ver películas, no solo acudir a las manifestaciones y a la participación política.

  1. Discrimina las fuentes de información

Dosifica la cantidad de información e identifica las fuentes sean confiables. Recuerden que no toda la información es veraz.

  1. Evita la sobreexposición a información

Es cierto que los medios en Venezuela no difunden todo lo que sucede, pero a veces demasiada información puede ser nociva, genera embotamiento y angustia. Hay que tener en cuenta que en las redes sociales hay un sin límite de noticias.

Eviten exponerse, compartir y hacerle seguimiento a todo lo que aparece. Lo recomendable es tener tres fuentes confiables para triangular y verificar la información que difunden.

  1. Evalúa tus pensamientos y el impacto que tienen en las emociones

Frente a las situaciones de crisis suelen surgir pensamientos relacionados a la situación que están acompañados de emociones como ira o tristeza, y nuestras respuestas se ven influenciadas por lo que sentimos.

Evalúa tus pensamientos y su impacto emocional, no exageres las posibles amenazas ni las reacciones.

Conversa con una persona de tu confianza acerca de lo que sientes, eso te permitirá conocer qué tanto te están afectando esos pensamientos y, en consecuencia, lo que haces o dices frente a esas situaciones.

  1. Se solidario

La historia nos ha enseñado que las crisis prolongadas se resuelven a través de una salida y mediante una nueva fuerza. En un futuro las nuevas fuerzas que lideren esa transición tendrán que proporcionar un ambiente de crecientes vínculos entre todos los venezolanos.

En nuestras manos está el poder de ser considerados por el otro con el fin de aislar a los extremistas y así crear un clima propicio de reconciliación.

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